Universo Literario

Viajando en historias

Los recuerdos son el último lugar donde seguimos existiendo.

Siempre de tu Mano

"Hay amores que salvan. Y hay amores que condenan. Maximino no nació para ser bueno. Nació para sobrevivir, decidió convertirse en algo peor que aquello que los amenazaba. Entre calles hostiles, violencia y abandono, encontró una sola razón para seguir de pie: su hermana Romita. Mientras ella logró crecer lejos del infierno que compartieron, él carga con todo lo que tuvo que hacer para mantenerla a salvo mientras enfrenta el juicio de quien lo ha acompañado siempre: una voz que lo juzga, lo provoca y conoce mejor que nadie. Ahora, al borde de la muerte, sus recuerdos regresan como una cuenta pendiente: cada golpe, cada decisión, cada vida marcada por su mano. Entre la ternura y la brutalidad, entre la redención y la culpa, Siempre de tu mano… es una historia sobre el amor más feroz: ese que protege… incluso cuando destruye."

Esta novela nació cuando vi una imagen en Facebook de dos niños que viajaban en el metro de la CDMX, acompañados de una señora que más que cuidarlos, pareceía intimidarlos. En ese momento, mis hijos tenían más o menos la misma edad de ellos y sentí aquella sensación de miedo y terror de pensar qué haría yo si esos niños de la foto fueran los míos. De ahí, brotó una idea sobre "qué pasaría si.". 

En una ciudad que parece selva y que, de formas muy peculiares, puede llevar a unos a la gloria mientras a otros los hunde en la destrucción personal, decidieron habitar Romita y Maximiliano, dos hermanos que fueron robados de su familia y que al impregnarse de la injusticia, deciden escapar de esa primera prisión que llamaban hogar para aventurarse en las entrañas de la ciudad y vivir de lo que fuera: vendiendo cigarros, verduras, drogas y demás. 

Maximino se convierte en una especie de soldado romano que ama a su ciudad, Roma, y no por nada decide apordar a su hermana así: Romita. Decide descuidarse para poder cuidar y protegerla de lo que sea que intente dañarla, porque en un México donde ser mujer a veces parece sentencia, él decide matar antes de que preguntar. 

Así, esta novela narra como estos dos hermanos crecen y toman sus caminos hasta que se bifurcan, cada uno atiende a sus deseos, hasta que el anuncio de la muerte de Maximino los volverá a unir.

La música siempre complementa las historias, aquí el soundtrack de esta novela.

Galería

Material extra de esta novela.

Romita

Maximino

El Vigilante

Archivos de trabajo

Maximino

Romita

Imagen portada

Ollinel

Ollinel nació de una premisa extraña: cuando estamos en un momento de estrés extremo o de una amenaza de muerte real, muchos mencionan el ver su vida correr en unos segundos frente a sus ojos. En algún punto, descubrí y escuché una y otra vez, la obertura de Tanhäusser, de Richard Wagner. Si has tenido espacio de escucharla, noté que empieza y termina prácticamente igual. En medio de estas dos partes similares, ocurre un poco de todo: tiene muchos cambios de ritmo, repeticiones, momentos de calma y crescendos. También, por aquellos días, me había metido mucho en la lectura del libro “Farabeuf o la crónica de un instante”, de uno de mis escritores favoritos, Salvador Elizondo. Igual, si has tenido espacio de leerla, es una historia circular: durante la narración vuelve constantemente a un mismo lugar, a un mismo instante. Las repeticiones constantes de lo que aparenta ser una misma escena pero que en realidad van construyendo, paso a paso, aquel mundo visto desde la perspectiva de los pocos personajes.
También, unos años antes, encontré un símbolo náhuatl, Ollinel, que simboliza el movimiento, los cuatro soles previos a nuestro quiento sol, los elementos de la naturaleza, la dualidad cósmica. Me gustó tanto que también terminó como tatuaje en mi espalda con una connotación hacia mi familia, mis hijos.
Y entonces, una noche de encierro por la pandemia, se juntaron estas ideas: la pieza de Tanhäusser como línea de tiempo y guía sonora a través de sus repeticiones, tres personajes que están a punto de saber si van a morir y Farabeuf inspirando la idea de que mientras cada personaje ve su vida pasar frente a sus ojos, van y regresan, una y otra vez, de sus recuerdos al mismo lugar donde están: en un cuarto, encerrados, a punto de morir. Y, claro, el símbolo Ollinel que tiene tatuado Tona, termina siendo la explicación de su desgracia: ellos encerrados y que terminan simbolizando los cuatro soles, ellos son las causas de haber llegado ahí y que todo aquel conjunto conforma su quinto sol, su ahora; tal vez como una sátira de ese presente no deseado.
La idea era sencilla y complicada al mismo tiempo: construir una historia que avanzara al mismo compás que la pieza musical. El resultado fue una novela corta que ocurre durante catorce minutos y trece segundos antes de que todo termine.
Tres personas coinciden en una habitación: Ella, era una maestra que daba clases de literatura. Tona, el secuestrador, cumplía un día más de trabajo al llevar una nueva chica para traficar. El periodista, enviado por Carlos Elizondo (personaje que ya se insinuó en otras de mis novelas), cuya misión era encontrar pistas sobre el paradero de Ella. Tona la secuestra un día cualquiera. La lleva a su casa de seguridad y ahí, con gran horror, se da cuenta de que ella fue su gran amor en la adolescencia. Decide vendarle los ojos y tratar de ocultarla de sus superiores, mientras busca como librarse de tremendo problema, claro, antes de que Ella lo descubra. El periodista, se había infiltrado en la vida de Tona como uno de sus amigos y después como cómplice. Se da cuenta de que la nueva secuestrada no es cualquier chica, el trato no es normal y cuando está con ella, Tona nunca habla.
El periodista es descubierto y Tona lo encierra junto a Ella, mientras averigua qué hacer. El periodista termina enamorado de Ella. Y todo se complica cuando Ella se da cuenta de que es Tona, su primer gran amor. Tona levanta el arma y le apunta a Ella y mientras el tiempo avanza, los recuerdos, las culpas, los afectos y las pérdidas comienzan a mezclarse hasta volver imposible distinguir qué pesa más: el pasado o el presente. En esta novela fue que empecé, sin querer, a conectar personajes de otras historias que he escrito. Tal vez, te des cuenta de ellos y comiences a relacionarlos; aunque Ollinel puede leerse por sí sola como una única historia.
Más que una novela sobre la violencia, siempre la he considerado una novela sobre la memoria, sobre aquello que permanece incluso cuando todo lo demás parece haberse perdido. 

Así es que nació esta novela... que seguramente, terminará complementando a otras.
La banda sonora de esta novela, hecha playlist, para complementar la ambientación. 

Objetos de trabajo

El  proceso creativo en imágenes.

Primeras anotaciones

Darle sentido

Línea de tiempo: Música y literatura

Archivos de trabajo

Diseño Ebook

Diseño portada

Locus Spei

Esta fue la primera novela que terminé, no la primera que escribí.

Un día, leyendo la revista de Muy Interesante, encontré un artículo sobre el extraordinario logro de unos científicos de haber logrado “teletransportar” una partícula de un punto “A” a un punto “B”. La única cuestión era que, en realidad, lo que sucedía, es que la partícula de prueba era destruida en el punto “A y después reconstruida en el punto “B”. Algo así como hacer una copia de la partícula, destruirlo y después volver a crearlo o clonarlo a partir de esa copia; mientras la información se enviaba entre los puntos de forma digital. Seguramente sea impreciso lo que acabo de contar, pero en esencia, recuerdo que eso mencionaba el artículo. Alcé la mirada hacia arriba, preguntándome qué loco se leía eso. Bajé la mirada y justo en ese momento me llegó un mensaje a mi teléfono: “Te amo, llega pronto a casa”. En ese momento, se juntaron las dos ideas en algo peculiar: Qué pasaría si al querer teletransportarte de un punto “A” a un punto “B”, se hiciera mal la copia de tu persona, de tu mente y de tus recuerdos y después de reconstruirte en ese nuevo punto, no recordaras nada, pero sí todas las emociones y sensaciones como el amor a alguien, la culpa hacia alguien, el extrañar a alguien… pero no recuerdas a quién y mucho menos por qué sientes exactamente eso ¿serías capaz de recordar a tu gran amor? ¿Serías capaz de encontrar su rostro o figura desde lo más profundo, ya no de tu mente si no de tu alma? Si el amor verdadero existe más allá de la memoria ¿serías capaz de recordarlo, aunque te borraran la memoria? Así nació el planeta Locus Spei, un nuevo mundo descubierto en unos cien años en el futuro, pero la dificultad del traslado hizo poco rentable ir y venir. Como buenos humanos y en un hipotético nuevo y eficiente gobierno mundial, donde los países son meramente un recuerdo, surge la gran idea de que es mejor hacer espacio en la Tierra: es mejor enviar a todas las personas discapacitadas, indeseadas, sin futuro, sin “habilidades claras” y que no aportarán nada a la sociedad, a un mundo especialmente hecho para ellos, donde vivirán sin discriminación mientras todas las personas que se quedan en la Tierra, al ser 100% productivas, podrán generar la riqueza suficiente para mantener ambos planetas. Claro, una idea de discriminación bastante bien maquillada. Una pareja a punto de casarse, ambos muy enamorados, vidas prometedoras pero que no terminan de cuajar su relación. Él la engaña y Ella la descubre. Destrozada y harta de fingir perfección en esa Tierra, decide enviarse de forma ilegal a Locus Spei, pero con la decisión de borrarse la mente. Él la persigue hasta encontrarla en las cámaras de envío ilegales. Mientras observa como se desintegra su prometida, se entera de las condiciones de envío. Aterrado, decide enviarse también para alcanzarla, pero por su urgencia y desesperación, impide que se realice de forma correcta su copia. Días después, ya reconstruido en ese nuevo mundo, se desconoce, no sabe quién es, ni por qué está ahí, ni quien lo mandó, ni por qué le duele el corazón y el alma tanto: una tristeza enorme lo invade, pero no sabe de donde viene todo ese sentimiento. Locus Spei resulta ser un mundo totalmente diferente al que los terrícolas imaginan: aquí no hay etiquetas, discriminación, no hay señalamientos ni jueces, solo hay convivencia, amor y muchas ganas de descubrir la vida como se presenta. A cada persona en Locus Spei le es asignado un robot para auxiliarlos en sus cuidados según sus deficiencias. A Él le asignan a Imor, un pequeño robot bípedo, del tamaño de un niño de 7 años de quien poco a poco vamos descubriendo que es mucho más que una simple máquina pues su inteligencia muestra más humanidad que media Tierra. Él descubre nuevas costumbres, perspectivas de la vida y un mundo más hermoso que le hace cuestionarse si vale la pena o no, seguir buscando la razón de por qué llegó a Locus Spei y, sobre todo, de por qué tiene el recuerdo de esas emociones y si es mejor recordar o crear nuevos recuerdos. La perfección creó un mundo mejor. La imperfección lo hizo humano. 

Como todas las novelas, también tiene su banda sonora hecha playlist. Si lees esta novela, creo que podría complementar la ambientación. 

Galería de Locus Spei

Imágenes creadas por IA que ayudan a ver lo que por mucho tiempo solo fue imagniación.

Freddie My Love

Siempre he pensado que escribir para más jóvenes es difícil... hasta que te ves en la única opción de hacerlo. Hace algunos años, después de una separación no deseada, pero creo, necesaria, había una intención de estar cerca de mi hijo y no perder la presencia con él. Después de pensar en cartas, mensajes a terceros que se lo mostraran a él y demás, de repente, escuchando una canción de Queen, “Radio Ga Ga”, mientras veía un video en TikTok de un fragmento de Avengers, con el libro de la biografía de Elon Musk que acaba de leer y las ganas de decirle tantas cosas a él, nació la idea de cómo sería un niño que imagina mucho, que cree en los super héroes, quiere ser como Nicola Tesla y le encanta Queen. En algún punto Elon, Nicola y Tony Stark se juntaron como en la misma idea – concepto.
El nombre de Freddie Tesla es justo eso: Freddie por Freddie Mercury y Tesla, por Nicola Tesla.
¿La idea? Un niño que quiere contarte que está muy enojado, pero como buen infante, se dispersa en muchas otras cosas y no nos dice el motivo de su enojo. Nos cuenta como es su hogar, como juega con su mamá, con su hermana y también algunas situaciones que le provocan miedo o incertidumbre.
En su viaje, descubre cómo manejar las emociones que siente y que asocia a las gemas que no son del infinito. Entiende que al igual que en la película, si las controla, puede volverse muy poderoso consigo mismo.
Me encantaría contarte más, pero perdería la gracia esta novela.
Lo que sí, es que decidí probar con una voz diferente, la de u niño que trata de comprender lo que los adultos hacen y explicarlo con lo que sabe. Los emojis son una forma muy sencilla de transmitir emociones que tal vez con palabras no son tan fácil.
Así, al llegar al final del libro, te enteras de varios detalles muy bonitos y que, sin querer, una nueva novela ha nacido.

Al inicio, pensé que era una novela infantil, pero con el tiempo he descubierto que no necesariamente es solo para niños, pues a mí mismo, me ha parecido una forma de descubrir ese mini yo que todos también tenemos. Esta novela es un recordatorio de que nunca se es suficientemente adulto como para mirar a nuestro niño interior y, tal vez, así comprendernos mejor de grandes.

Sí, también esta novela es totalmente dedicada a mi hijo, Maximiliano; mi mayor y mejor creación.

PD: Esta novela también tiene soundtrack.

Amazon Author

Gracias a herramientas de autopublicación como KDP de Amazon, lo que antes parecía casi imposible, se convirtió en algo totalmente alcanzable: Publicar tu libro. Si bien es una forma totalmente diferente a la publicación tradicional con una editorial, este tipo de herramientas permiten acercar el trabajo de escritores aún invisibles a un público gigantesco. Como cualquier tecnología, con sus luces y sombras, la importancia de la autopublicación es aspirar a hacerlo tan bien como las editoriales, cuidado todos los detalles: la corrección, la estructura,